STAR quiere dejar claro que el empleo público en La Rioja en estos últimos años  lejos de aumentar en la Comunidad Autónoma de La Rioja , ha decrecido con unos 1000 puestos suprimidos en la Administración Riojana.Durante este mes son muchas las veces que hemos oído referirse a la subida del empleo público en general y más concretamente de las Comunidades Autónomas, y en muchas de estas ocasiones  parece que se habla de aumento de empleo público con una connotación negativa.

En primer lugar, STAR como Sindicato representativo en la Administración Autonómica, quiere dejar claro en estos tiempos de crisis han sido muchos las plazas suprimidas y amortizadas, por lo que como ya se ha dicho en numerosas ocasiones, los datos de subida de empleo público hay que analizarlos con detenimiento, ya que como ya se ha mencionado  también, la temporalidad de los contratos en lo público ha ido en aumento.  

 

En la Administración General tras la implantación de la jornada de 37.5 horas se amortizaron un total de 62 plazas. Con datos más actuales este mismo año 2016 vemos como hay 240 vacantes dotadas presupuestariamente y que no están cubiertas en la actualidad, representando un 36 % de plazas sin ocupar. A esto se une la falta de cobertura de 187  plazas que tras jubilaciones se han amortizado o simplemente no se han vuelto a cubrir

En el Servicio Riojano de Salud hemos visto como desde la implantación de la jornada de 37.5 se han suprimido 492 puestos de la plantilla.

Hablamos en total de unos 1000 puestos de trabajo suprimidos en la Administración Riojana, por lo que el aumento de empleados públicos en nuestra región desde luego es  inexistente.

Y además de esto,  vemos cómo se anuncian nuevos servicios, cuya creación no va acompañada de la dotación de personal necesaria para su funcionamiento. Por lo que en general esto supone más trabajo y más funciones para el personal ya existente.

Datos aparte, STAR quiere poner de manifiesto el valor que se merece el empleo público, no sólo por lo que el concepto de público conlleva, sino por la labor que se realiza en los servicios públicos. Hablamos de quienes velan por nuestra seguridad, de quienes cuidan a nuestros mayores y enfermos, de la educación de nuestros hijos, quien se ocupa de la seguridad del medio ambiente, y de otras tantas cuestiones  y trámites cotidianos de la vida, en la cual siempre a través de trabajadores públicos queda garantizada la neutralidad e imparcialidad.

 Por tanto, démosle la importancia que se merece al empleo público, ni más ni menos que el  privado. La profesionalidad de los empleados públicos es la misma que el de su homólogo en la empresa privada. Y sin duda hay determinados servicios que no cabrían sin tener un carácter público, todos queremos unas sanidad, una educación o unos servicios sociales públicos, y lo contrario sería perder pilares básicos de un Estado de Bienestar que debemos valorar y cuidar.