El Comité de Empresa de la Comunidad Autónoma de La Rioja STAR, CCOO, UGT, CSIF, FSES y CESM no está de acuerdo con el modo de proceder del Gobierno de La Rioja con el cierre del Parque de Obras Públicas de Calahorra derivado de la privatización de gran parte del Servicio de Carreteras.
La Administración, sin llegar a un acuerdo con los representantes de los trabajadores de la Comunidad Autónoma de La Rioja, ha procedido a la notificación a los cuatro trabajadores afectados que prestaban servicio en el Parque de Calahorra de su obligación a optar entre su cese (con la correspondiente indemnización) o el traslado de domicilio a Logroño, donde se les indica que está su nuevo centro de trabajo.
Al mismo tiempo, la Administración atiende tarde su obligación de explicar la justificación de la reorganización del servicio. Cuando ya no hay remedio y la contratación millonaria del servicio ya está en su última fase.
Los representantes de los trabajadores, ya hemos avisado por activa y por pasiva del peligro que supone la externalización del Servicio de Mantenimiento de Carreteras cediendo casi todos los tramos de las carreteras autonómicas a las empresas privadas.
Ya se están dando situaciones de falta de personal y medios para cubrir la alerta invernal, es decir, el dispositivo que se encarga de habilitar las carreteras en caso de alertas climatológicas.
Esta nueva organización sólo va a beneficiar a unos pocos altos funcionarios, quienes trabajando mucho menos, van a cobrar lo mismo. Estos mismos altos funcionarios son los que han estado persiguiendo este objetivo de forma insistente desde muchos años, y han aprovechado la laxitud de todos los gobiernos para ir ganando terreno en sus pretensiones. Finalmente, han culminado su labor de vaciar el servicio público, aprovechando la sordera y el despiste del Consejero concernido de este Gobierno quien ha desoído repetidamente las demandas de los trabajadores de lo que puede ocurrir con el servicio. En concreto, el Comité de empresa no ha cruzado palabra con él.
A juicio de los representantes de los trabajadores, estos acontecimientos suponen un total desatino en la gestión, porque se pierde dinero y se pierde una experiencia acuñada durante muchos años por el personal propio de la Comunidad Autónoma de La Rioja.
Ahora, ¿cuál es el próximo paso? Toca rezar, y encomendarse a la Virgen del Carmen, patrona de los conductores y de Calahorra (irónicamente donde se ubica la sede de carreteras vaciada), para que este peligroso experimento sin fundamento, no le cueste más disgustos a los sufridos y silenciosos ciudadanos. Rezar para que el módico gasto reorganizativo de 11.578.678,96 euros sea suficiente para seguir utilizando sin demasiados sobresaltos la red autonómica de carreteras de La Rioja.
Desde el Comité de Empresa de la Comunidad Autónoma de La Rioja seguiremos informando puntualmente de cómo se desarrollan los acontecimientos.
El Comité de Empresa de la Comunidad Autónoma de La Rioja